... imágenes que no tienen precio

Antes que todo debo precisar que la foto de aquí arriba no es parte de la infame serie de pics que motivaran aquel escándalo mayúsculo de hace 3 años atrás, extraño caso que involucró chantajes, amenazas, agresiones, denuncias y demás. Lamento informar que ésta pertenece a otra camada, aunque al menos se trata del mismo personaje.
Ok, lo acepto. Algunos ya me dijeron por allí que no se parece demasiado, pero que tal vez, remotamente, y siempre y cuando cambiemos esto y aquello, podría tratarse de ella. Dado que es muy probable volver a escuchar las mismas opiniones, estaría en el deber de despejar cualquier tipo de duda argumentando un inicial error de apreciación en el ocasional observador. Hasta allí todo bien, puede suceder que no todos seamos buenos fisonomistas, no hay por qué sentirse mal, suele pasar. Incluso si comparamos a la Magaly Medina de hoy en día con la de hace 15 años atrás puede que las distingamos como dos entes extraterrestres totalmente diferentes entre sí. Ahora bien, hay otros, bastante más incrédulos, quienes me dijeron que la chica de la foto no se parece absolutamente en nada, y que la imagen de marras no es más que una burda, cochina y malintencionada farsa. Y sí, si yo fuera ustedes tampoco me comería el cuento tan fácilmente. Pero como ese no es el caso, y como ustedes no saben lo que yo sé, paso a responderles, hombres de poca fe.
La foto en cuestión data de finales del año '96, época en que la conductora de "Pye de Limón" (o como escribiría mi pata Berni, 'Pai' de Limón, aunque da lo mismo) todavía no se sometía al mágico bisturí del Doctor Astocóndor, cirujano plástico de la farándula kitsch limeña. ¿Y entonces qué fue lo que vino después?, preguntarán los más despistados. Pues nariz, mentón, labios, pómulos, orejas, peeling, senos, lipoescultura, glúteos, caderas. Una carnicería total. Por lo menos el renombrado (?) Doctor Astocóndor tuvo el buen tino de chuntarla, aunque solo haya sido en aquella oportunidad, si no recordemos el "añorado antes" y el "fatídico después" de Susy Díaz, quien actualmente, y para el desánimo de sus miles de fans de antaño (no como esos advenedizos y mequetrefes arribistas del club de fans "La Beatita de los Cojones" que más parecen una sarta de quinceañeras ultrajadas), luce una expresión facial similar a la del carismático payasito Bosso, solo que en una versión más perversa y con problemas de tiroides. Bueno, aun así igual la queremos (supongo yo). Nunca te nos mueras, Susy...

Pye de Limón - Susy en campaña al municipio de Lima

Antes que todo debo precisar que la foto de aquí arriba no es parte de la infame serie de pics que motivaran aquel escándalo mayúsculo de hace 3 años atrás, extraño caso que involucró chantajes, amenazas, agresiones, denuncias y demás. Lamento informar que ésta pertenece a otra camada, aunque al menos se trata del mismo personaje.
Ok, lo acepto. Algunos ya me dijeron por allí que no se parece demasiado, pero que tal vez, remotamente, y siempre y cuando cambiemos esto y aquello, podría tratarse de ella. Dado que es muy probable volver a escuchar las mismas opiniones, estaría en el deber de despejar cualquier tipo de duda argumentando un inicial error de apreciación en el ocasional observador. Hasta allí todo bien, puede suceder que no todos seamos buenos fisonomistas, no hay por qué sentirse mal, suele pasar. Incluso si comparamos a la Magaly Medina de hoy en día con la de hace 15 años atrás puede que las distingamos como dos entes extraterrestres totalmente diferentes entre sí. Ahora bien, hay otros, bastante más incrédulos, quienes me dijeron que la chica de la foto no se parece absolutamente en nada, y que la imagen de marras no es más que una burda, cochina y malintencionada farsa. Y sí, si yo fuera ustedes tampoco me comería el cuento tan fácilmente. Pero como ese no es el caso, y como ustedes no saben lo que yo sé, paso a responderles, hombres de poca fe.
La foto en cuestión data de finales del año '96, época en que la conductora de "Pye de Limón" (o como escribiría mi pata Berni, 'Pai' de Limón, aunque da lo mismo) todavía no se sometía al mágico bisturí del Doctor Astocóndor, cirujano plástico de la farándula kitsch limeña. ¿Y entonces qué fue lo que vino después?, preguntarán los más despistados. Pues nariz, mentón, labios, pómulos, orejas, peeling, senos, lipoescultura, glúteos, caderas. Una carnicería total. Por lo menos el renombrado (?) Doctor Astocóndor tuvo el buen tino de chuntarla, aunque solo haya sido en aquella oportunidad, si no recordemos el "añorado antes" y el "fatídico después" de Susy Díaz, quien actualmente, y para el desánimo de sus miles de fans de antaño (no como esos advenedizos y mequetrefes arribistas del club de fans "La Beatita de los Cojones" que más parecen una sarta de quinceañeras ultrajadas), luce una expresión facial similar a la del carismático payasito Bosso, solo que en una versión más perversa y con problemas de tiroides. Bueno, aun así igual la queremos (supongo yo). Nunca te nos mueras, Susy...

Es una verdadera lástima que Florcita se encuentre un poco relegada en nuestra encuesta de bailarinas. Para ser más precisos, la vemos ubicada dentro el bottom 3 de dicha sección (bueno, tampoco es tanta la sorpresa, la mamá va en el mismo puesto en la respectiva encuesta de vedettes), alcanzando apenas el 5% de votos totales (50 miserables votos de un total de 1,073). Y es que si bien antes tuvo la suerte de ingresar a esta notable lista junto con la segundilla (segundilla que se destaca mayormente por su dudosa afición a la pelotita, figurando como indiscutibles abanderadas de esta nefasta categoría la Cherres, la Manrique, la Trocones y la Cabrejos), Florcita se las arregló (contra todo pronóstico) para sacarles una amplia ventaja durante las primeras semanas, aunque ahora los resultados nos golpeen en el rostro y nos obliguen a decir (con mucho pesar, además) que la hija de nuestra querida Susy ya se está viendo con el temible fantasma de la baja. Y es que pasar por la penuria de ver a Florcita Polo fajándose en la segunda división contra Elizabeth Rojas, Jacky Castañeda y Josetty Hurtado viene a ser casi lo mismo que ver al glorioso Muni batiéndose a muerte contra el Deportivo Aviación, el Chacrita Juniors y la Peña de los Jueves.
Bueno, qué más se puede decir de Susy Díaz a estas alturas que no se haya dicho ya. Sus vínculos con el narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera alias Vaticano y con Fernando de Romaña alias Calígula en la primera mitad de los 90s, oscuras relaciones que la llevarían a la postre a declarar ante el Poder Judicial junto a Chibolín, Clarita Castaña, Susan León, entre otros grandes monstruos del espectáculo local, solo para que al final terminara regalándonos a todos sus fieles creyentes uno de los momentos más memorables de nuestra querida farándula peruana, ni más ni menos que aquella magistral frase gestada a la salida del Palacio de Justicia: "ay oye, ¿qué me están haciendo atrás? me están punteando, ¡aaay, auxiliooo! siento un bulto atrás, ¡me están punteando!", todo un detalle por parte de la Susy, un pequeño guiño a sus miles de fans quienes complacidos nos embriagamos de la más pura emoción; y ni qué decir sobre sus más sonados escándalos con Augusto Polo Campos, Percy Arévalo, Martín Valdivia y Eddie Hidalgo alias Mero Loco (ver post 